¿Conoce su nivel de colesterol?
Publicado en 20 de agosto de 2024
Aunque parezca un gran villano (si no se controla, realmente puede convertirse en uno), el colesterol está compuesto por grasas muy importantes para los seres vivos, que actúan como reserva energética, aislante térmico y cumplen muchas otras funciones. Se divide en dos tipos:
El HDL (lipoproteínas de alta densidad) es una partícula asociada al colesterol y se encarga de transportarlo al hígado, donde se descompone y se elimina. Este tipo ayuda a la producción de hormonas como el cortisol (que ayuda a controlar el estrés), la vitamina D y los ácidos biliares, que favorecen la digestión, por ejemplo.
Por su parte, el LDL (lipoproteínas de baja densidad) acumula un exceso de grasa en las arterias, obstruyendo el paso de la sangre. En este caso, lo llamamos “colesterol malo” porque es responsable de problemas cardiovasculares como la aterosclerosis, el infarto, el ictus, la insuficiencia cardíaca y la insuficiencia vascular periférica.
Cabe destacar que alrededor del 70 % del colesterol lo produce nuestro propio hígado, mientras que el 30 % restante proviene de la alimentación y, en ese caso, unos niveles elevados pueden provocar enfermedades y complicaciones cardiovasculares graves.
Un aspecto a tener en cuenta: el colesterol alto se detecta mediante análisis de laboratorio. Por lo tanto, mantén al día tus análisis y acude a un médico que pueda interpretar los resultados y derivarte al tratamiento adecuado.
El problema es grave. Según un estudio de la Sociedad Brasileña de Cardiología (SBC), 67% de los brasileños desconocen su nivel de colesterol, mientras que el 40% de la población adulta y el 20% de los niños y adolescentes presentan niveles elevados.
También conviene desmontar un mito: no solo las personas obesas sufren de colesterol malo. Los niveles elevados de LDL pueden afectar a cualquier persona por motivos genéticos y, sobre todo, a aquellas que tienen malos hábitos de salud, lo que afecta tanto a niños como a adultos, independientemente de su peso.
Una parte importante de este proceso de prevención y control consiste en adoptar un estilo de vida que incluya una alimentación saludable y la práctica de ejercicio físico.
Un consejo: en tus comidas diarias, evita los fritos y los alimentos procesados, como la comida rápida y las carnes con alto contenido en grasa. ¡Echa un vistazo a estos consejos sobre alimentos ricos en nutrientes, fibra y omega 3 que pueden (y deben) estar en tu lista de la compra!
¿El omega-3 se encuentra en el marisco y el pescado
¿Las carnes son fuentes de proteínas, pero es mejor optar por las magras?
¿El arroz integral, la harina integral de trigo, el maíz, la soja y la avena contienen grandes cantidades de vitamina E, del complejo B y de hierro?
¿Las verduras y hortalizas son ricas en fibra?
? Para aumentar la ingesta de calcio, toma leche y sus derivados. Atención: opta por los desnatados
Dato curioso: el Ministerio de Salud ha fijado el 8 de agosto como el Día Nacional de la Prevención y el Control del Colesterol. El objetivo es concienciar a la población brasileña sobre los riesgos del colesterol alto y contribuir a la reducción de las enfermedades cardiovasculares, que se encuentran entre las principales causas de mortalidad en Brasil.
Cuanto antes pongas en práctica estos cambios, mejores serán los resultados para tu salud.
Fuentes: