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La buena salud empieza en la infancia

Publicado en 30 de enero de 2025

La suplementación vitamínica es una práctica habitual entre los adultos, pero ¿sabías que las vitaminas refuerzan el sistema inmunitario de los niños y aportan beneficios para su desarrollo?

Al nacer, los bebés tienen un sistema inmunitario inmaduro e incapaz de combatir las infecciones. Sin embargo, a medida que crecen, este se fortalece gracias a la vacunación y a la exposición moderada a los microorganismos presentes en el entorno, que contribuyen a la creación de las defensas naturales del organismo. Se trata de los famosos anticuerpos, responsables de aumentar la resistencia a las enfermedades comunes en esta etapa de la vida.

El sistema inmunitario está compuesto por una red de células, tejidos y órganos. Estos trabajan juntos para identificar y eliminar los patógenos, como las bacterias, los virus y los hongos. Cuando un niño enferma por primera vez, su cuerpo necesita aprender a reconocerlos y a generar una respuesta inmunitaria eficaz. Una vez que el sistema inmunitario del niño genera una defensa eficaz, será capaz de reconocer y combatir a los enemigos con mayor facilidad en el futuro.

Por eso, durante el proceso de crecimiento, es fundamental que los más pequeños reciban todos los nutrientes necesarios para fortalecer su sistema inmunitario. Pero la realidad puede ser muy diferente.

En algunos casos, los niños tienen dificultades para obtener la cantidad adecuada de vitaminas y minerales a través de la alimentación, ya sea por motivos culturales, de salud o socioeconómicos. Según el Estudio Nacional de Alimentación y Nutrición Infantil (ENANI-2019), una investigación inédita encargada por el Ministerio de Salud en colaboración con la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), la anemia, independientemente del tipo, es más común en bebés de entre 6 y 23 meses de edad, con una prevalencia del 18,91 %. El porcentaje fue del 5,61 % entre los niños de 2 a 5 años de edad. El estudio señaló que la prevalencia de la deficiencia de vitamina B12 en niños menores de 5 años es del 14,21 %.

Estos datos son preocupantes. Al fin y al cabo, cabe destacar que las principales consecuencias de un consumo insuficiente de nutrientes para el desarrollo infantil, además de la aparición de anemia, son: retraso en el crecimiento, bajo rendimiento cognitivo, ceguera nocturna y deterioro del sistema inmunitario, lo que puede dar lugar a otras enfermedades más graves.

Por eso, cuando se trata de la salud de los niños, hay que prestar especial atención a que consuman todos los grupos de alimentos a diario. Cuanta más variedad haya, mayor será la probabilidad de que consuman la cantidad adecuada de vitaminas, presentes en los huevos, la carne roja, las verduras, las hojas verdes, las legumbres, otros cereales y una variedad de frutas de temporada.

Cada vitamina desempeña una función diferente y te contamos un poco qué hay detrás de algunas de las que seguramente ya habrás oído hablar:

. Vitamina A: es esencial para el buen funcionamiento de la vista y del sistema inmunitario, y contribuye al buen estado de la piel.

. Vitamina B6: contribuye a la formación de glóbulos rojos.

. Vitamina B12: interviene en diversas funciones metabólicas, entre ellas el metabolismo de las grasas y los hidratos de carbono, así como la síntesis de proteínas. Su papel también es fundamental en el proceso de división celular, la formación de células sanguíneas y la síntesis de proteínas y mielina (una sustancia importante del sistema nervioso central).

. Vitamina C: contribuye a la formación de colágeno y a la absorción del hierro presente en los alimentos

. Vitamina D3: la vitamina D contribuye a la formación de huesos y dientes, al mantenimiento de los niveles de calcio en sangre y a la absorción de calcio y fósforo.

. Vitamina E: actúa como antioxidante, protegiendo las células del daño causado por los radicales libres.

¿Te has dado cuenta de cómo todo está interrelacionado? Al fin y al cabo, el cuerpo humano es como un equipo de fútbol: ¡se necesitan diferentes jugadores con las habilidades más diversas para, juntos, ganar el partido! Por eso, es importante empezar a entrenar para este campeonato ya desde la infancia, fomentando una alimentación sana y natural, además de incluir a los niños en actividades que fortalezcan el sistema inmunológico, como la natación, las caminatas, montar en bicicleta y saltar a la comba.

Es fundamental mantenerse al día con las visitas al médico y las revisiones para asegurarse de que todo va bien. Con el consejo de un pediatra, resulta más fácil saber cuándo y cómo ofrecer las vitaminas y los minerales importantes para cada etapa del crecimiento de los niños.

Fuentes:

https://www.spsp.org.br/PDF/CF305_04_2019_IMUNIDADE.pdf
https://bvsms.saude.gov.br/bvs/periodicos/revista_ESCS_v22_n3_a06_anemia_nutricional_variaveis.pdf
https://portal.fiocruz.br/noticia/pesquisa-inedita-revela-estado-nutricional-de-criancas-no-brasil
https://www.biolabfarma.com.br/_arquivos/produtos/bulas/2022-05-06-11h22m37s-4815-o_1g2crvg9d7dck9oi891jnu5vh7.pdf
Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa). Instrucción Normativa (IN) n.º 28, de 26 de julio de 2018. Ministerio de Salud (MS). Disponible en:
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