¿Por qué las mujeres sufren más infecciones urinarias?
La infección urinaria es un problema grave. Aunque es una enfermedad que afecta tanto a hombres como a niños, las mujeres son más propensas a padecerla debido a su anatomía. En la mujer, la uretra es más corta, lo que facilita que las bacterias lleguen a la vejiga. Según la Sociedad Brasileña de Urología, hasta el 80 % de las mujeres pueden sufrir al menos un episodio de cistitis a lo largo de su vida y, de ellas, entre el 20 % y el 50 % podrían presentar infecciones urinarias recurrentes, es decir, cuando la paciente refiere tres episodios en un año o dos en seis meses.
Y, cuidado: descuidarla o tratarla de forma inadecuada puede ser perjudicial incluso para los riñones. La infección del tracto urinario (ITU) se manifiesta de tres formas diferentes: cuando se produce una proliferación de bacterias en la vejiga, se denomina cistitis; si estos microorganismos invaden la uretra, se conoce como uretritis; y cuando la infección no se trata correctamente, puede llegar a los riñones.
Cabe destacar que, además de la condición anatómica, hay otros factores que aumentan el riesgo de alteraciones en la flora vaginal. Según la Sociedad Brasileña de Infectología, la desregulación puede estar asociada a diversos factores, como el embarazo, las hormonas, la diabetes, la inmunodepresión y la genética. Las enfermedades crónicas y la actividad sexual intensa también pueden aumentar las posibilidades de desarrollar una infección urinaria.
Cuanto antes se realice el diagnóstico, menores serán las posibilidades de que la infección provoque otros problemas o incluso derive en una septicemia, la temida infección generalizada. Una infección grave que afecta a los riñones puede provocar una pérdida aguda de la función renal o causar cicatrices en estos órganos, lo que también conlleva la pérdida de su función en el futuro.
Por eso, es importante estar atento a los primeros síntomas ya conocidos: necesidad frecuente de ir al baño con poca salida de orina, dolor, ardor y micción con sangre.
Para evitar la propagación de bacterias, hemos recopilado algunas medidas que puedes incorporar a tu rutina diaria:
. Bebe mucha agua. El líquido ayuda a expulsar los microorganismos de la uretra y la vejiga
. Orina con frecuencia. Retener la orina en la vejiga durante largos periodos de tiempo es una contraindicación importante
. Orinar después de las relaciones sexuales favorece la eliminación de las bacterias presentes en el tracto urinario
. Redobla las precauciones en materia de higiene personal. Lávate las manos antes y después de ir al baño
. Siempre que sea posible, lávate los genitales con agua y jabón. Pero no te excedas: un lavado excesivo puede alterar el equilibrio de la flora genital, que es importante para la protección del organismo
. Evita la ropa interior demasiado ajustada o que retenga el calor y la humedad, ya que favorece la proliferación de bacterias
. Cambia las compresas con frecuencia para evitar la proliferación bacteriana
Cambiar los hábitos puede evitar problemas más graves. ¡Cuídate!
Fuentes:
https://fug.edu.br/repositorio/2019-1/Farmacia/FAR%201%202019.1-convertido.pdf
https://www.saopaulo.sp.gov.br/spnoticias/mulheres-sao-mais-suscetiveis-a-contrair-infeccao-urinaria/
http://www.acm.org.br/revista/pdf/artigos/162.pdf
https://www.scielo.br/j/ramb/a/sWyCf86BdcR5vQMnBPmSqzQ/?format=pdf&lang=pt
https://portaldaurologia.org.br/publico/doencas/cistite-de-repeticao/