¿Se encuentra mal? Podría ser un indicio de deficiencia de vitamina B12
La vitamina B12 desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de diversas funciones del organismo humano y su presencia es indispensable en una alimentación equilibrada.
También conocida como cobalamina, forma parte del complejo B y participa directamente en la formación de las células sanguíneas y las neuronas, además de ser muy importante para el mantenimiento de la vaina de mielina, estructura que conduce los impulsos eléctricos y permite la comunicación entre las neuronas.
La deficiencia de vitamina B12 puede provocar complicaciones neurológicas y hematológicas (en la sangre), ya que es responsable del funcionamiento de diversas células y del mantenimiento del metabolismo y del sistema nervioso, además de participar en la síntesis del ADN. En lo que respecta a la deficiencia, un estudio realizado por la Revista Brasileña de Patología y Medicina de Laboratorio estima que el 20% de la población de los países industrializados presenta deficiencia de esta vitamina.
Aunque los síntomas neurológicos son los más frecuentes, la carencia de esta vitamina puede afectar a otras partes del cuerpo, lo que da lugar a diversas complicaciones, como la anemia perniciosa, trastornos gastrointestinales e incluso problemas cardiovasculares.
No todo el mundo presenta síntomas; muchas personas pueden ser asintomáticas y descubrir la deficiencia tras un examen médico. Sin embargo, en general, los síntomas pueden incluir palidez y piel amarillenta; debilidad y fatiga extremas; dificultad para respirar y mareos; disminución del sentido del tacto, problemas para caminar y de visión, así como falta de apetito y pérdida de peso.
La vitamina B12 se encuentra en alimentos de origen animal, como el pescado, el marisco, la carne, los productos lácteos y los huevos. No se ha detectado en alimentos de origen vegetal. Por eso, es habitual que los vegetarianos y los veganos tengan deficiencia de esta vitamina. No obstante, la falta de esta vitamina también puede estar relacionada con la edad y con ciertas enfermedades del tracto gastrointestinal, como la enfermedad celíaca y la enfermedad de Crohn. Los bebés de madres que no consumen carne y las personas que se han sometido a intervenciones gastrointestinales también forman parte del grupo de riesgo.
Para saber si tienes una deficiencia de vitamina B12, es necesario realizar análisis de laboratorio. Si tienes dudas, consulta a un profesional para que te indique la mejor forma de tomar suplementos. Por cierto, gracias a los avances tecnológicos, es posible encontrar opciones de suplementos veganos que cubren las necesidades diarias.
Fuentes: