Noviembre azul sin tabúes: ¡Hombres, háganse la prueba!
El cáncer de próstata es la segunda causa principal de muerte en los hombres, solo por detrás del cáncer de pulmón. Según los datos más recientes del Instituto Nacional del Cáncer (Inca), este tipo de cáncer mata a un hombre cada 38 minutos, afectando al 28,61 % de la población masculina.
Pero, al fin y al cabo, ¿qué es la próstata?
La próstata es una glándula situada delante del recto. Su función es producir el líquido prostático, que forma parte del semen, y que protege, nutre y ayuda a transportar los espermatozoides. En los hombres jóvenes, la próstata tiene el tamaño de una nuez, pero su tamaño aumenta con la edad.
No se sabe con certeza qué es lo que provoca las mutaciones en el código genético de las células, lo que hace que se desarrolle el cáncer de próstata. Sin embargo, hay algunos factores que pueden contribuir a ello, entre ellos: tener más de 65 años, tener antecedentes familiares, padecer el síndrome de Lynch y la exposición laboral a sustancias tóxicas.
Es importante recordar que la obesidad es un factor de riesgo para el cáncer de próstata, además de que puede agravar el cuadro clínico de la enfermedad. Por otra parte, los hombres de ascendencia africana pueden tener más probabilidades de desarrollar este tipo de cáncer.
Una alimentación inadecuada influye de manera significativa en el aumento del riesgo de desarrollar esta enfermedad. Hay que prestar mucha atención al consumo excesivo de alimentos procesados, colorantes, azúcares y otros condimentos. Se recomienda consumir más verduras y adoptar hábitos saludables, como la actividad física.
Aunque el cáncer de próstata no presenta síntomas en su fase inicial, hay señales que indican que algo va mal, como:
. Dificultad para orinar
. Disminución del chorro de orina
. Dificultad para iniciar y finalizar la micción
. Sangre en la orina o en el semen
. Necesidad de orinar más veces de lo normal durante el día o la noche
¡Pero tranquilo! Estos síntomas son motivos de preocupación, pero no significan necesariamente que tengas cáncer de próstata. Para confirmar o descartar cualquier sospecha, es fundamental consultar a un urólogo o a un proctólogo.
El diagnóstico de la enfermedad se realiza a partir de los resultados de los exámenes clínicos (tacto rectal) y del análisis de sangre, el antígeno prostático específico (PSA). Ambos son rápidos e indoloros. Si el especialista observa alteraciones en la próstata, se extraen pequeñas muestras para su análisis en el laboratorio (biopsia).
La advertencia es pertinente, ya que, según el Programa Nacional de Salud (PNS), los hombres acuden menos al médico que las mujeres. Por ello, el Instituto Lado a Lado pela Vida puso en marcha en Brasil la campaña “Noviembre Azul” en 2011. El objetivo es concienciar a los hombres sobre el cuidado de la salud y la importancia de hacerse revisiones periódicas.
Cuanto antes se diagnostique el cáncer de próstata, mayores serán las posibilidades de curación con tratamientos menos invasivos. Por eso, no hay nada mejor que la prevención, acudiendo a las revisiones periódicas y realizándose las pruebas que indique el médico. No hay nada más valioso que la vida. ¡Cuídate!
Fuentes: